Hiking en el Cerro Colorado

Primera vez que mi peque√Īo hace el Cerro Colorado. ūüėÄ Fuimos invitados por mi compa Mike, y su no tan peque√Īo Dani.

Mi chaparro quer√≠a correr. A el no le interesaban las piedras, ni la tierra, ni la distancia, el ped√≠a Eye of the tiger y no miraba atr√°s. Dani tuvo que regresar buscando a su padre un par de ocasiones. Los a√Īos pesan amigo, y la barriga crece, que decir de esas rodillas y el tobillo alguna vez destrozado. Pero llegaste a la cima, entero. La cheve y el elote fueron nuestro trofeo.

El regreso fue aun mas divertido, mi enano se balanceaba sobre mi mano, y así bajó, resbalándose, feliz de lograr su primer Cerro Colorado.

RIP Tony Gwynn (1960 – 2014)

En Petco Park, la casa de Tony Gwynn

Los h√©roes no son inmortales, y hoy un de los mios fue ponchado por el c√°ncer. A sus apenas 54 a√Īos Tony Gwynn se fue, dejando un legado en el b√©isbol, pero sobre todo fuera de el. Hoy mucha gente lo recuerda por la humildad que lo caracteriz√≥, por su humanidad. M√°s importante que el d√≠a que nacemos, es el d√≠a que morimos, porque es en ese momento cuando las cosas que hicimos toman su valor. Sus 8 t√≠tulos de bateo, sus 4 guantes de oro, y todos los dem√°s premios son solo el plus de lo que represento para San Diego. 20 a√Īos fiel a su afici√≥n, bateando hits para todos lados del campo, Dios lo bendijo con buenos ojos y buenas manos, el se encargo del resto.

Queda su estatua de bronce para recordarlo en el Petco Park, sus tarjetas de colección, los recuerdos de todas las veces que lo vi en Jack Murphy, y en Qualcomm, su jonrón en serie mundial, su hit para empezar la voltereta para ganar el campeonato de división en 1998, sus atrapadas en el jardín, los batazos al 5.5, su hit 3000 en Montreal, el emotivo retiro del #19, y seguramente muchos que se me olvidan.

Tony Gwynn al Salón de la Fama
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Desde 1950, ning√ļn otro bateador ha podido igualar el promedio de por vida de Gwynn de .338 — ni siquiera su √≠dolo Williams, quien bate√≥ de por vida .344 pero apenas .335 de 1950 en adelante.

Los mejores desde 1950:

Gwynn: .338
Williams: .335
Wade Boggs: .328
Rod Carew: .328
Miguel Cabrera: .321
Stan Musial: .321

Y Gwynn no pudo jugar en Fenway y conectar dobletes contra la pared del Monstruo Verde. (Gwynn bateó .343 en casa en su carrera, .334 en la carretera; Boggs, en comparación, bateo .369 en Fenway en su carrera, y .302 en la carretera. Quizás sí Gwynn hubiese jugador por Boston habría bateado para .400.)

Otra manera de ver el promedio de por vida de Gwynn es que bate√≥ .338 durante un tiempo en el que promedio de por vida es de .262 (via Baseball-Reference.com). Williams bate√≥ .344 en su carrera pero el promedio de la liga fue de .277. Seguro, estuvo Ty Cobb — .366 de por vida versus el promedio de por vida de .273 — pero si uno necesitas un hit, un sencillo, alg√ļn tipo de batazo para ganar un partido, la lista de jugadores que uno quisiera tener en el plato para una situaci√≥n as√≠ es corta, y Gwynn est√° en ella. En situaciones clasificadas como “tarde y cerrado”, Gwynn bateaba un mero .353.

Utilizando diferentes n√ļmeros para el promedio de la liga, Lee Sinins calcula que Gwynn tiene 73 puntos m√°s que el promedio de la liga, solo detr√°s de Cobb (m√°s-94), Rogers Hornsby (m√°s-75) y Williams (m√°s-75).

¬ŅCu√°n bueno fue Gwynn? Bate√≥ .415 contra Greg Maddux, .444 contra John Smoltz, .469 contra Doug Drabek. No son muestras peque√Īas ya que se midi√≥ a ellos por lo menos 50 veces. De hecho, se enfrent√≥ a Maddux en m√°s ocasiones que cualquier otro lanzador: 107 veces. Nunca le conect√≥ un cuadrangular, pero si le sac√≥ 11 boletos y le conect√≥ ocho dobles.

Y miren esto: Maddux nunca lo pudo ponchar.
En ESPN por David Schoenfield
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En 1998, cuando los Marlins de la Florida desmantelaron el equipo que acababa de ganar la Serie Mundial un a√Īo antes y llenaron la plantilla con jugadores de Doble A, fue llamado a filas un entonces imberbe Mark Kotsay, nacido en la ciudad californiana de Whittier, admirador desde ni√Īo de Gwynn y al igual que su √≠dolo, defensor de la pradera derecha.

La primera vez que Padres y Marlins se enfrentaron y Kotsay se vio con Gwynn en un mismo terreno, se le acercó con timidez a expresarle su admiración y respeto.

Contaba el joven de los Marlins, sin salir de su asombro, la sorpresa que se llev√≥ cuando Gwynn lo saludo por su nombre y le se√Īal√≥ ciertos defectos en su swing que deber√≠a corregir para mejorar su ofensiva.

¡Resulta que Gwynn, un grande del béisbol, conocía y sabía quién era un novato desconocido para la casi totalidad del béisbol! Y encima, tuvo la amabilidad de compartir sus vastos conocimientos con un pelotero rival.

Pero, las cosas del destino: cuando Gwynn se retir√≥ tras la temporada del 2001, fue Kotsay quien ocup√≥ su lugar en el jard√≠n derecho de los Padres, equipo con el cual pas√≥ tres campa√Īas hasta el 2003 y al cual regres√≥ para terminar su carrera en el 2012 y 2013.

En ESPN por Jorge Morejón