2014, el recuento.

Este año hay poco que contar, en resumen, inició triste con la muerte de mi abuelo materno, después de 92 años, y finalizó feliz con el nacimiento de mi hijo. En el transcurso murió también uno de mis jugadores de béisbol preferidos, Tony Gwynn, y un músico que me encanta lo que hizo, Gustavo Cerati.

Entre otras cosas me toco participar en el Paseo Ciclista Rosarito – Ensenada, lo finalice antes que la barredora, y sin entrenar, fue una experiencia que quiero volver a repetir.

Me toco conocer San Francisco, el puente Golden Gate, la isla Alcatraz, la meca de la tecnología en Sillicon Valley.

En deportes, los Padres ya dieron de que hablar con las nuevas contrataciones, los Chargers se quedaron cortos para playoffs, América otras vez campeón, y con muy buenos refuerzos para 2015, y Xolos sin liguilla. En el mundial México se quedo otra vez en octavos, y Argentina subcampeón.

Asistí al concierto de Calamaro y Bunbury, Fobia, vi a Chumel Torres en vivo. Me desvele escuchando música, escribí muy poco en Locura Transitoria, fotografié, metí algunos goles con los vipers. Disfrute muchísimo con la familia. Extrañe a mi nena.

Este 2015 con mi bebe será una aventura como la que no pude tener con mi nena ni con el enano. Me asusta de la misma manera que me entusiasma. No lloré (como lo pronosticó su madre) cuando lo vi en la incubadora, pero si sentí un gran ternura por ese pequeño humanito, arrugadito, cubierto de bello, tan frágil. Y tan mio, y tan nuestro, aunque sea por algunos años. Debo reconocer que al verlo, me ilusiono la idea de que el haga lo que yo no pude, que alcance mis sueños, pero la verdad es que el tendrá que vivir sus propios sueños, yo solo tendré que ser un facilitador. Dos meses antes también vio la luz una hermosa gorda, mi sobrina. Una mas al clan.

Así se va el 2014, y esperamos lo mejor para el 2015.