Canciones para una crisis, la crónica de un infarto.

18 de Octubre de 2013, CECUT, Tijuana B.C.

Nada impedirá que vaya a este concierto, llega temprano para darte tu boleto, le comentaba a mi amiga por teléfono. Después de colgar y con el plan hecho para la segunda fecha, el tan esperado viernes 18 de Octubre, veo con nerviosismo en las cuentas de Facebook de algunos conocidos y en los titulares de los noticieros locales lo que pasaba en el estreno de la gira:

“Joaquín Sabina suspende concierto en Tijuana para acudir al hospital. Hospitalizan a Joaquín Sabina en Tijuana. Sabina abandona concierto para acudir a hospital”.

A mediados del año me comentaron de la posibilidad de que Sabina estuviera en la ciudad, cuando confirmaron, fue una odisea para adquirir los boletos en preventa, y a tan solo un día de verlo Pedro tocaba a su puerta, y le llamaba por su nombre. No era posible, la gira de El Penúltimo Tren que pasaba por LA también fue reprogramada por problemas de salud. Por fortuna para él y todos sus seguidores, solo fue un susto, una contractura muscular que por sus síntomas es semejante a un infarto de corazón fue el diagnóstico. Dejaba la posibilidad de que se presentara sin ningún problema el segundo día programado para el concierto. Los comunicados de prensa lo daban por un hecho, pero yo no estaba tan seguro hasta verlo arriba del escenario. A las 8.40 de la noche se apagaron las luces, los músicos tomaron su lugar, y del lado izquierdo a paso lento, hizo su entrada con bombín en mano, mas flaco, con más canas y menos pelo, Joaquín Sabina.

< Que no arranquen los coches, / que se detengan todas las factorías, / que la ciudad se llene de largas noches / y calles frías/ … / Porque voy a salir esta noche contigo / se quedarán sin beatas las catedrales / y seremos dos gatos al abrigo / de los portales >.
Esta noche contigo, daba inicio al tan anhelado encuentro con un lleno total en el teatro del Centro Cultural Tijuana. Los acordes de Tiramisú de limón le siguieron. < Hice un solo desafinado / con las cenizas del amor / las verbenas del pasado / gangrenan el corazón. / Acórtate la falda nueva / despiértate al oscurecer / túmbate al sol cuando llueva / no desordenes mi taller >.

“¡Buenas noches Tijuana!, creo que es hora de dar una explicación de lo que me pasó ayer, creo que los nervios y la emoción de arrancar esta gira, me empezó a dar un dolor, creo que en el corazón, porque creo que tengo corazón, me asusté, pensé por un momento que se trataba de un infarto.” El auditorio se negaba a escuchar parte de lo sucedido la noche anterior, pero aun así siguió con la explicación. “Hay gente que dice que no tengo corazón, pero a mí me dolió. Gracias al público de Tijuana que en lugar de quemar el teatro me despidieron con un aplauso y se fueron a sus casas”.
Viridiana, la tijuanense hizo su aparición, tenía que ser parte de la velada. < En Tijuana, tres noches por semana, / se trabajaba en México la nuit. / ¿Qui’hubo, señor?. Me llamo Viridiana / y me apellido veinticinco mil. /…/ Tantas cosas me dio que no me daban, / tantas caricias casi de verdad, / que a mí se me olvidó que trabajaba / y ella no se acordó de trabajar >.

“Hoy me llamó Serrat y me dijo… ‘No seas tonto, no digas que fue un tirón muscular, a tu carrera le interesa más que digas que estabas drogado…'”. Recordó para provocar risas, antes que Medias Negras arrancara un grito a la multitud. < Estaba sólo cuando al día siguiente el sol de desveló / me desperté abrazando la ausencia de su cuerpo en mi colchón. / Lo malo no es que huyera con mi cartera y con mi ordenador / peor es que se fuera robándome además el corazón >.

Joaquín tomo asiento para Siete Crisantemos, fue la primera sorpresa, una de mis tantas favoritas, y en vivo. < A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado, / del calor de la lumbre del hogar me aburrí, / también en el infierno llueve sobro mojado, / lo sé porque he pasado / más de una noche allí >. Y sin detenerse siguió de largo con ¿Quién me ha robado el mes de abril? < En la posada del fracaso, / donde no hay consuelo ni ascensor, el desamparo y la humedad / comparten colchón / y cuando, por la calle, / pasa la vida, como un huracán, /el hombre del traje gris / saca un sucio calendario del / bolsillo y grita>.

“Si ha Chabela la hubiera atendido la doctora Cabrales, aun estaría viva.” Por el bulevar de los sueños rotos fue el tributo a su gran amiga. .

La orquesta del Titanic naufragó sin pena ni gloria < y ¡sálvese quien pueda! / gritaba el capitán / los niños y las damas van primero / los magnates detrás, que no pare la orquesta, caballero >, y con Jaime Azua haciendo el papel de Fito llego Llueve sobre mojado < Dormir contigo es estar solo dos veces, / es la soledad al cuadrado, todos los sábados son martes y trece, todo el año Dormir contigo es estar solo dos veces, / es la soledad al cuadrado, / todos los sábados son martes y trece, / todo el año llueve sobre mojado.>, Sabina salió del escenario, “Regresare”, prometió, porque resulta que hasta aquí llego la primera sesión antes de ir a parar al hospital.

Al volante, y a toda velocidad le siguió Pancho Varona con Conductores suicidas < pero no impedirás que levante mi vaso /a tu mala salud y te invite a brindar, / muerta la amistad sabe igual que el fracaso / y a los dos nos gusta el verbo fracasar>. De copiloto derrochando sensualidad sin un gramo de grasa Mara Barros con Yo quiero ser una chica Almodóvar (¡vaya manera de caminar!). < no tener otra fe que la piel ni mas ley / que la ley del deseo. / encontrar la salida de este gris laberinto / sin pasión ni pecado ni locura ni incesto, / tener en cada puerto un amante distinto>.

Marita le puse el toque español a la deliciosa Y sin embargo te quiero (que no es de Sabina) < Te quiero más que a mis ojos, te quiero más que a mi vida, más que al aire que respiro, y más que a la madre mía >, y la clásica Y sin embargo fue del maestro. < y el lunes al café del desayuno / vuelve la guerra fría / y al cielo de tu boca el purgatorio / y al dormitorio / el pan de cada día >. Peces de ciudad le dio a mi compañera un momento de reflexión, y no era para menos, somos dos peces que no se conforman con la vida dentro de una pecera. También se peina a lo garcon, y también luce un tatuaje del viaje conmigo, para que sea infinito. < Y desafiando el oleaje / sin timón ni timonel, / por mis venas va, ligero de equipaje, / sobre un cascarón de nuez, / mi corazón de viaje, / luciendo los tatuajes / de un pasado bucanero, /de un velero al abordaje, /de un liguero de mujer >.

Una canción para la Magdalena cambio de atuendo a Marita, que bajo la tenue luz de un farol era < Dueña de un corazón, / tan cinco estrellas, / que, hasta el hijo de un Dios, / una vez que la vio, / se fue con ella >. 19 días y 500 noches se anunció con una nota, injusto para los músicos que tenían toda la noche tocando, cuando Joaquín tomo su guitarra y la toco, la gradería enloqueció. . fue lo primero que pensé cuando salió a entregarse con sus reservas en el escenario, tenía prohibido brincar y bailar, Tan joven y tan viejo, < like a Rolling Stone >.

Princesa cambio la solemnidad e hizo palmear y cantar a todo pulmón una buena historia de rock < ¿Cómo no imaginarte, / cómo no recordarte / hace apenas dos años? / Cuando eras la princesa / de la boca de fresa, / cuando tenías aún esa forma / de hacerme daño >. La banda se despedía dando brincos, rasgando las guitarras, dándole a los tambores, se fueron por un par de minutos.

A la orilla de la chimenea fue interpretada por Antonio García de Diego, me puse un poco cursi, tengo que reconocerlo. < Y si quieres también / puedo ser tu abogado y tu juez, / tu miedo y tu fe / tu noche y tu día. / Tu rencor, tu porque, tu agonía… / o tal vez esa sombra / que se tumba a tu lado en la alfombra >. Noches de boda, vino a darle el toque ranchero, Y nos dieron las 10, fue la siguiente despedida, con el público de pie exigiendo una más del repertorio.


El cierre no pudo ser mejor, El caso de la rubia platino con Jaime Azua como el comisario encargado de ir tras la morena que < cantaba regular, pero movía / el culo, con un swing, que derretía / el hielo de las copas / …/ Ni siquiera, señores del jurado, / padezco, como alega mi abogado, / locura transitoria. / Disparé al corazón que yo quería, / con premeditación, alevosía y más pena que gloria >. Fue emotivo escuchar la canción que da título a mi blog Locura Transitoria.

Contigo no pudo faltar. < Porque amores que matan nunca mueren>. Y por último, Pastillas para no soñar < Si lo que quieres es vivir cien años / no pruebes los licores del placer. / Si eres alérgico a los desengaños / olvídate de esa mujer. / compra una máscara antigás, / mantente dentro de la ley. / Si lo que quieres es vivir cien años / haz músculos de 5 a 6. / Y ponte gomina que no te despeine / el vientecillo de la libertad. / funda un hogar en el que nunca reine / más rey que la seguridad, / evita el humo de los clubs, / reduce la velocidad, / vacúnate contra el azar. / deja pasar la tentación / dile a esa chica que no joda más / y si protesta el corazón / en la farmacia puedes preguntar: / ¿tienen pastillas para no soñar? >.

Joaquín Sabina y compañía se despidieron, entre vítores y aplausos, gritos y sonrisas de agradecimiento, nosotros con un gran sabor de boca, canciones para una crisis llego a su fin, en Tijuana, porque la gira apenas empezó. Nada impidió que viera por 5ta vez al que considero el mejor letrista de música en español. Con muchas probabilidades lo mío ralla en el fanatismo, quizás en la idolatría, que hasta me inventaron que andaba en busca de adeptos para formar una congregación sabiniana, LOL, vaya ingenio.

Lucy, Adry, gracias por acompañarme.