Salón de la fama de MLB

Amo el béisbol. Mi abuelo me lo inculco. Llore cuando los Padres de SD perdieron la serie mundial contra los Yankees de NY en 1998. Tony Gwynn, Ken Griffey Jr, y Barry Bonds son mis jugadores favoritos.

Para todo jugador de grandes ligas el mayor sueño debe ser entrar al Salón de la Fama. Ese selecto grupo de personas que han sobresalido entre los demás. Su lema lo dice todo “Preservar la historia, honrar la excelencia, conectar generaciones”.

5 años después del retiro, con por lo menos 10 años de carrera y por su puesto con los números suficientes pueden ser considerados para ser miembros de Cooperstown.

Gwynn fue seleccionado en su primer año de elegibilidad con el casi 100% de los votos. Lo mismo debe suceder con Griffey Jr en unos años. Bonds, el líder de todos los tiempos de homeruns tendrá que esperar, tiene 15 oportunidades después que este año quedó lejos, con apenas el 36% de votos a favor, de 75% necesarios. Es tachado de tramposo, acusado de usar anabolicos en su cuerpo para aumentar su productividad. Como el, se quedó lejos de la linea el 7 veces ganador de Cy Young, el trofeo mas importante para un pitcher, su nombre es Roger Clemens.

Es una pena, cuando vi jugar a Barry Bonds con los Piratas, había jurado que estaría en el recinto de los inmortales algún día, y creo que es injusto que no esté. Si consumió sustancias para mejorar ¿por qué no lo castigaron cuando paso? ¿Quién controlaba que los jugadores no se valieran de ayudas externas? Debieron haberse hecho investigaciones al menor sospecha. Lo que no esta prohibido, esta permitido. Ahora nunca sabremos si gracias a esas sustancias Bonds rompió los récords, o si en verdad es un deportista fuera de serie.

Pero que se puede esperar de los votantes moralistas cuando han dejado afuera a Pete Rose, el único jugador con más de 4000 hits en la historia del béisbol, ¡el único!

Estoy de acuerdo en que no se utilicen sustancias, y en cuidar la integridad del béisbol, pero también son seres humanos. Bonds debería estar en el salón de la fama, no importa sin tiene asteriscos en sus números. Lo mismo con Clemens y con Rose.

2013

Un año nuevo representa una recarga de energías, un volver a empezar. Firmamos tratados de paciencia, abrazamos más fuerte, tronamos los besos, apretamos la mano al saludar, miramos a los ojos, mentimos menos. Feliz y prospero año decimos en automático, para que en unos cuantos días nos cambie el humor cuando llega el recibo de luz con la cuenta de los foquitos navideños que adornaron la casa de noche y de día, el pago de la tarjeta a tope por los regalos a toda la familia y los intercambios en el trabajo; los bolsillos y la cartera vacía por las posadas y las borracheras con los amigos. Y luego el predial, las placas, el celular, el cable, el internet.

Los propósitos son los mismos que el año anterior, y así sucesivamente. Bajar de peso, ahorrar para un carro, cambiar de trabajo, ser mejor hijo-novio-esposo. Sonreír mas, llorar menos. Es un ciclo que se repetirá de la misma forma el próximo año, y así sucesivamente.

Pero ¿y qué? así nos gusta vivir, así nos enseñaron a vivir. Las costumbres forman parte de lo cotidiano y están acabando con la felicidad de muchos. Por lo pronto a disfrutar este recargo de baterías y veamos que nos depara el 2013.